EscuelaDeLetras.edu.es/FormaciónEscuela De Letras ~ Formación de escritores
La educación ayuda a la persona
a aprender a ser lo que es capaz de ser.
— Hesiodo —
PREGUNTAS FRECUENTES
Definitivamente nadie nace con aptitudes para ser mejor escritor que otro. La escritura literaria es una de las bellas artes y, como tal, comporta una serie de técnicas y procedimientos que pueden ser aprendidos. Por supuesto que puedes aprender solo, empezando por saber leer con humildad la buena literatura, pero hacerlo con otros facilitará tu aprendizaje, pues dispondrás de interlocutores con tu misma inquietud y capaces de contrastar la calidad de lo que vayas escribiendo. Si además cuentas con el consejo de expertos en la materia, es obvio que ahorrarás mucho tiempo.

Sin ninguna duda, sí. Leer te dotará de una cultura preciosa y contribuirá a ampliar tu vocabulario y tu capacidad para describir el mundo, lo cual te resultará de gran utilidad a la hora de ponerte a escribir; pero no olvides que no puedes leerlo todo, y que no hay un número mínimo de lecturas a realizar previamente al acto de la escritura. Si desea escribir hazlo cuanto antes.

Son cosas distintas: un taller es fundamentalmente un grupo de personas que se leen unos a otros lo que escriben con la guía, más o menos exigente, más o menos presente, de un experto. Pero una escuela debería ofrecerte mucho más que eso: un programa detallado, correcciones periódicas y bien argumentadas, información sobre lecturas y comentario de las mismas y un conocimiento profundo de los mecanismos de la escritura literaria, sus estructuras y modelos, los tipos de narrador, la construcción de personajes, etc... Si además ofrece los incentivos que te acerquen a adquirir una formación de escritor, habrás encontrado tu sitio.
De todos modos, cerciórate primero de su seriedad. Hay muchos talleres que se anuncian como "Master", por ejemplo, pero que no lo son. Verifica que poseen el respaldo de una universidad y que ofrecen, efectivamente un título de grado para dicha categoría. Si se anuncian simplemente como cursos valora la solvencia y el prestigio de su certificado. Piensa que no se trata simplemente de mejorar el estilo de tu escritura, sino de adquirir una habilidad que debe resultarte útil en otros muchos campos. Fíjate también en el currículo de los profesores, en los objetivos y materias del programa, en la atención que van a prestarte y en el lugar dónde se impartirán los cursos. Hay muchos cursos y talleres que se imparten en domicilios privados o en pisos sin la infraestructura suficiente: desconfía de ellos. Además puedes pedir que te permitan asistir a una clase piloto.

Puedes aprender de infinidad de formas; recuerda que a escribir se aprende leyendo y escribiendo. Un curso, ya sea presencial o por Internet, te facilitará técnicas y te impondrá disciplina; aunque siempre el esfuerzo principal debe partir de ti mismo. A través de Internet tienes la ventaja de disponer de un horario casi a tu medida y de que no necesitas desplazarte. Sin embargo, debes considerar el inconveniente de la pérdida de trato con tus compañeros de curso. La presencia física de un profesor siempre facilita las cosas. Por ello, si finalmente te decides por un Curso en línea, procura que sus organizadores no utilicen simplemente el correo electrónico, foros o chats, sino una plataforma específica, de acceso seguro y que te permita disponer de información bien ordenada y de un máximo de interactividad con tus profesores y compañeros.

Leer es siempre una buena medida, tal vez la mejor. Pero considera que lo que llamamos inspiración no es un don producto de la generosidad de las musas, sino el resultado del estudio y del trabajo duro. Lo mejor para encontrar ideas es imponerse una disciplina de trabajo y cumplirla, lleguen éstas o no. En cualquier caso, existen también técnicas y ejercicios capaces de provocar al lenguaje (y al argumento) hasta la aparición de la solución eficaz. En general, es desde el conocimiento de las técnicas desde donde acabarás rompiendo ese bloqueo. Y piensa que es algo que le ha ocurrido a todos los grandes escritores. No es raro que el bloqueo se vaya como ha venido, ya que, aunque tú no seas consciente, tu mente seguirá trabajando en la solución del problema hasta dar con ella. Si eso pasa, procura estar dispuesto a sentarte a trabajar de inmediato.

Sigue escribiendo. Lo que llamas "estilo" es un decantado de la experiencia lectora y del esfuerzo expresivo. En principio no debes dudar en inspirarte en tus autores favoritos, pero aprende también a escucharte a ti mismo. Y, por supuesto, puedes acelerar tu búsqueda escuchando a los lectores experimentados. Ellos te enseñarán lo que funciona y lo que no, y, atendiendo a sus críticas, irás modificando tu voz hasta hacerla más eficiente, es decir, más personal. Un buen curso de creación literaria puede facilitarte mucho esa búsqueda.

Eso depende de muchas cosas y, principalmente, de tu conocimiento del medio y del mundo en que se desarrolla. Tan importante es saber escribir como saber quién es quién y de tu habilidad para encontrar oportunidades dependerá el rendimiento que puedas sacarle a tu oficio. De la pura escritura literaria (de la pura ficción) son muy pocos los que viven. La mayoría de los escritores se "ayudan" ejerciendo la crítica literaria o el periodismo de opinión, dando conferencias o colaborando en la radio, por ejemplo; pero lo normal es que, además, tengan un trabajo que garantice su subsistencia diaria.

El mejor manual es la literatura misma: deja que una lectura te lleve a la siguiente. Sin embrago existen ensayos específicos que pueden enseñarte muchas cosas en relación a los conocimientos que se esperan de un buen escritor (o de un buen lector). En la Biblioteca De Escritores, en las páginas de la Escuela De Letras, puedes encontrar un catálogo lo bastante amplio de títulos como para garantizarte no pocas horas de aprovechable lectura.

Lo normal es que no puedas fiarte mucho de tus amigos, menos aún de tus familiares, ya que su lectura estará siempre sesgada por los sentimientos y, salvo que se trate de profesionales objetivos y estén dispuestos a ser sinceros, su opinión te será de poca ayuda. La Escuela De Letras ofrece un servicio de lectura que puede resultarte de suma ayuda. Pero recuerda siempre que una crítica dura no debe desanimarte, al contrario: te servirá para continuar aprendiendo.

No, pero los métodos utilizados por tus profesores no serán los mismos. Existen programas específicos para jóvenes (entre 13 y 18 años), adultos o mayores. Debes considerar que el aprendizaje posee sus propias metas y que (dependiendo de la edad) éstas deben ser entendidas como orientadas atendiendo a distintos niveles de permeabilidad. La literatura, en cualquier caso, no es moda, y menos aún doctrina, es ejemplo de acontecer, y el único modo que los seres humanos tenemos para organizar la realidad como historia de nuestra conciencia. Eso percibe el lector, y al lector, nuestra edad (la del autor), no debería interesarle.

Puede resultar determinante si, por ejemplo, eres o piensas ser periodista, guionista de cine, radio o televisión, filósofo, político, educador, creativo publicitario, gestor cultural, editor... y otra infinidad de oficios. La finalidad de dominar la escritura literaria no es sólo la de hacerse novelista, autor teatral o poeta...
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